559

Fotografía: la objetivación como mecanismo de re-humanización (I)

Por: Mary Rodríguez

#LaMiradaComentada

La fotografía constituye un acto de re-presentación: una determinada perspectiva del espacio-tiempo, mediada únicamente por los sentidos – estando ya presente – vuelve a ser presentada (re-presentada) a través de una superficie plana de doble dimensión, la foto. Un objeto diferente a nosotros y al espacio-tiempo percibido directamente, un tercero.

firstphoto
Fotografía de Point de Veu du Gras de Joseph Nicéphore Niépce

Las imágenes re-presentan la realidad. Cuando decimos “objetividad” nos referimos a su carácter externo-material, no a su imparcialidad, ya que su construcción está mediada por constantes subjetividades. De manera que compartimos la advertencia de Flusser cuando señala:

Este carácter aparentemente objetivo, de las imágenes técnicas hace que el observador las mire como si no fueran realmente imágenes, sino una especie de ventana al mundo. El observador confía en ellas como confía en sus ojos. Si las critica, no lo hace como una crítica a la imagen, sino de la visión; sus críticas no se refieren a la producción de imágenes sino al mundo en cuanto visto a través de ellas. Tal actitud acrítica hacia las imágenes técnicas es peligrosa (…) la objetividad de la imagen técnica es una ilusión”1

559
Boulevard du Temple – Louis Daguere (1838)

La foto como tercero-objeto expresa una re-presentación, un producto, una construcción, una interpretación. Este “volver a presentar” supone alguna novedad en la recomposición de los elementos, la diferencia, lo no antes visto en razón de una nueva perspectiva. La composición de diversos objetos-sujetos en la acción fotográfica guarda características artísticas en tanto que la imagen re-crea una realidad, es decir que en la interpretación de esta última se produce una imagen que es novedosa en motivo de su composición. El acto de creación radica no en la invención de una nueva realidad, sino en una nueva propuesta de comprensión a través de la composición. El arte, lo creado es la materialización de la interpretación, no la realidad en sí.

1k_JK_54942f075dde220aa5001e6c_extension
Josef Koudelka

De esta manera, una cualidad definitiva de la fotografía es la representación-interpretación de la realidad mediante la composición de imágenes. El fotógrafo, en tanto síntesis y expresión de un marco cultural específico, manifiesta en su trabajo una serie de prejuicios que caracterizarán su producto, de manera consciente o no. El enfoque estético, la sujetos y objetos fotografiados, la relación entre estos, sus posturas, las dinámicas espaciales y los contenidos que puedan develar la construcción gráfica se limitan tanto a la capacidad técnica de la cámara (lo que ella es capaz de captar) como a la intención subjetiva del fotógrafo o fotógrafa. En palabras de Flusser:

Los obstáculos de la cultura, la condición cultural, informan el acto fotográfico (…) la crítica fotográfica debe ser capaz de descifrar las condiciones culturales internas de cada fotógrafo (…) la estructura no está contenida en el objeto del fotógrafo, sino en su mismísimo acto”2

184366c2-5333-46ab-ac49-ad5d3fb169bd
Robert Frank

1 Flusser, V. Hacia una filosofía de la fotografía, México: Editorial Trillas, 1990, pág. 18.

2 Ibídem, pp. 33.

 

Edición de fotografías que acompañan el artículo: Azalia Licón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *